Encajado en el corredor rumbero justo entrando por la Torre del Reloj, entre Barra 7 y Alquímico, El Pasquín de Joaco es de esos lugares que te encuentran a ti tanto como tú a ellos. Lleva el nombre de Joaquín De Zubiría, un militar español de corazón revolucionario que pegó un manifiesto de guerra en este mismo punto en 1810, así que el edificio carga más historia de la que sospecha la mayoría de los que entran por un trago. Dos pisos, dos energías: el primer piso es cocteles y DJs con un aire más íntimo; el segundo es rumba crossover completa, con artistas invitados, shows de luces y energía suficiente para dejarte ahí más tiempo del planeado.
El brunch dominical que se convierte en fiesta desde temprano en la tarde se ha vuelto favorito de los locales. Según la gente que de verdad vive en la ciudad, es una de las mejores rumbas de domingo que hay. Esto es un sitio de fiesta. Ese es todo el punto.